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Padres responsables. Es Tiempo de recapacitar

06.22.17 / None

Foto Roberto Vallecillo

Masculinidad es la forma de pensar de una comunidad sobre cuáles son las conductas, maneras de ser o comportarse propias de

los hombres. Podemos cambiar nuestra idea de hombre machista por una idea de hombre más justo, respetuoso y responsable con su familia. Asegura la Coordinadora Ligia Monge de Octupán en Condega, quien confirma: “Primero tenemos que cambiar nosotras para lograr cambiar a la comunidad. Por esto iniciamos la reflexión sobre el tema de masculinidad con los técnicos. Al inicio, los varones mostraban mucha resistencia hacia el tema de Género, fue un proceso interno de convencimiento hacia adentro de la Institución. Fue así que después de muchas reflexiones, vimos la necesidad de crear nuestra propia política de Género...”.

La formación en Género es un proceso de reflexión sobre diferentes temas como los derechos de mujeres y hombres, el

Modela Mauri Niño

reconocimiento de las mujeres como personas con voz y voto, con control sobre su propio cuerpo, la necesidad de que padres y madres mejoren la comunicación con sus hijas y con sus hijos.

“Mi pensar era: Yo en el campo y mi mujer en la casa. Mi costumbre: Al llegar a mi casa, quiero encontrar a mi mujer allí. Entonces empezaban los pleitos. Eso se me hizo difícil superar, todavía me falta pero esto es un proceso” reconoce don Marlon Cipriano Florián, como parte de los errores de ser un hombre controlador. Él es promotor de Octupan en Palacagüina y reflexiona: “No es necesario recurrir a las amenazas, empujones, celos ni nada. Debemos cultivar esa confianza para participar cada quien en donde mejor le convenga y salir adelante...”.

“No se trata de quién sabe más o de quien sabe menos, estamos haciendo mal al gritarle a la mujer, recurrir a la ofensa cuando discutimos puntos de vista diferentes, de recetar golpes cuando nos enojamos y perdemos el control, de educar con la faja, eso es vivir con una cultura del miedo. En cambio jugar con sus criaturas, de darse un tiempo para platicar, de saber cómo viven su crecimiento, su desarrollo, de sus dudas, de sus curiosidades, de salir y hacer cosas juntos en familia...”. Reflexiona Anaum Antonio Carrasco Romero del equipo técnico de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Orfilia Vázquez R.L. (COACOV) sobre su crecimiento como persona y padre responsable.

Cuidar y criar de las hijas y los hijos es responsabilidad de las dos partes. Toda niña, niño o adolescente tiene derecho a ser cuidado por su padre y su madre. Por esto, desde el punto de vista de la Red de Mujeres del Norte “Ana Lucila” de Matagalpa, referirse a la familia, es hablar de un grupo de personas emparentadas que viven o vivieron en colectivo por sus lazos de sangre o por opción. La familia es el primer espacio de aprendizaje para las niñas y los niños en donde se educan sobre valores como el bien común, el respeto, la dignidad y los derechos. Estos valores han de estar muy presentes en la familia para vivir en armonía. Las personas adultas deben garantizarles alimento, abrigo, cariño, seguridad y cuidados a las y los menores.

Existen familias muy diversa, está la formada por el padre y la madre, un modelo presentado como única forma de familia, aun que en la realidad existen distintas maneras de unirse y de formar una familia. Está la compuesta por dos personas del mismo sexo sean hombres o sean mujeres; así como las tías y tíos con un hogar formado. En Nicaragua, un estudios de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global de iniciales FIDEG, dice que el 36 % de las familias no tienen figura paterna, y además existe la familia extensa formada por la abuela, hijas, hijos, nietas y nietos.

También encontró muchísimos casos de familias formadas por la abuela encargada de cuidar y criar a nietas y nietos debido a la migración de sus progenitores, más frecuente cada día. El Código de la Familia regula las relaciones de los padres y madres para con las hijas y los hijos, así como las responsabilidades de cada uno.

“Yo nunca tuve un padre, soy lo que se dice, hijo de madre soltera y por la misma pobreza, mi mamá se las miraba prietas para darnos el sustento. El hombre que tuve por padre nunca se responsabilizó por nosotros. Parece que era bueno sólo para estar preñando en cuanta oportunidad se le presentaba...” Comenta don Felipe Mojica en la Revista Enlace, relativo a su punto de vista sobre ser un padre responsable. El vive en su finca “La Cochinada”, ubicada en el municipio de Santa Rosa de El Viejo, Chinandega.

“Sufrimos mucho porque cada vez éramos más hermanos, seis somos en total. Mi mamá no se atendía. Los mayores cuidábamos a los menores, aprendimos a hacer los oficios de la casa. Cuando estábamos muy socados me iba donde mi madrina y hasta me pidió a mi mamá. Yo encantado me fui con ella, pero como a los dos años... murió. Entonces, por un lado, me dediqué a conquistar a mi padrino, y por el otro, logré que mi mamá me cediera en tutela ...y mi papá brilló por su ausencia.

Tengo regados cinco hijos con tres mujeres que he tenido. Yo en mi concepto de varón, me he considerado irresponsable y razono que todos tenemos algo de machistas. Yo era de los que abandonaba la casa por andar de parranda, derrochaba los reales y como fui militar, estaba acostumbrado sólo a dar órdenes. - ¡Esto se hace así y punto! aunque nunca llegué a pegarles a mis chigüines pero en mis palabras era grosero.

La mejor arma es la inteligencia, no la faja
Hasta que un día mi cumiche preguntó: - Verdad papá que usted manda aquí porque es Teniente. Esas palabras me golpearon. Por esto estaba más sensible cuando mi señora se integró al Movimiento Rural de Mujeres. Ella me comentaba de sus reflexiones sobre sus derechos, sobre su sexualidad... Yo miraba su progreso, mientras yo me iba quedando atrás.

Empecé a revisar mi vida. Tengo mucho de culpa, pero las circunstancias lo empujaban a uno. Nunca escuché un comentario sobre cómo mejorar nuestro comportamiento, de esa manera de ser violento, controlador de la mujer, de no hacerse cargo de la crianza de los hijos, de querer seguir llevando la vida de soltero estando casado....

Por fin tuve la oportunidad de ser invitado a un taller para conversar, pensar, discutir sobre lo que es ser un hombre de verdad. Estoy aprendiendo a ser papá...

Para mi un padre responsable:
• Debe de ser un hombre ejemplar, que sus actos hablen por él. No sea sólo bla-bla-bla.

• Dedicarle tiempo a sus hijos. Reconocer sus logros por muy pequeños o insignificantes que parezcan. Felicitarlos. Hacerles ver que uno se siente orgulloso de ellos y demostrarle que uno los ama. Aprovechar cualquiera ocasión para abrazarlos, darle una palmadita, un beso.

• Resolver los problemas con talento. Quiero decir que se esfuerce por entender y comprender a su familia. La mejor arma es su inteligente, no la faja. No dejarle toda la carga a la esposa...”

Hasta ahora han avanzado más las mujeres en esta reflexión y muy poco los hombres, por eso les cuesta entender, comprender y cambiar a principios y valores de mayor calidad. Los hombres necesitan reflexionar sobre su conducir en las relaciones de género de manera más crítica, profunda, comprometida con ellos mismos, de forma más responsable para entendernos, mejorar nuestras relaciones y la calidad de vida.

Descargue gratuitamente la publicación "En la búsqueda de relaciones justas entre mujeres y hombres" de esta web.


Temáticas:
Desarrollo humano con equidad,

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