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Mujeres experimentan con abonos

07.09.17 / Roberto Vallecillo - SIMAS

Emelda López. Fotografía: Luz Marina Rizo

Tierra de zompopos

Al probar, introducir por primera vez un cambio determinado en la parcela se está innovando. Al innovar con prácticas sanas se aprende y de este aprendizaje quedan nuevos conocimientos o saberes.

Desecho de los Zompopos, como abono orgánico, es la experimentación de Emelda López de la comunidad El Jocote en Palacaguina. Dice que tuvo una producción de  más de cien pipianes  en 6 plantitas, sin invertir  ni un pesoʺ. Ella es parte de los cuarenta promotores que comparten experiencias y conocimientos relacionados a la experimentación campesina,  durante el encuentro nacional de: ʺExperimentadores/as y Redes Conservadoras de la Biodiversidadʺ.

La tierra suelta en los montículos o entradas de los nidos, constituye un aislante térmico que los zompopos utilizan para controlar la temperatura interna del nido. Los zompopos contribuyen a la nutrición del suelo, debido a que acarrean grandes cantidades de material vegetativo y lo colocan a diferentes profundidades, lo que se convierte posteriormente en materia orgánica; esto favorece a la multiplicación de bacterias, nemátodos, insectos y otros organismos que sólo pueden existir a poca profundidad y son vitales para la mineralización de la materia orgánica en humus, contribuyendo de igual forma a mejorar las características físicas y químicas del suelo.

El lombrihumus

Mayra Peralta
Mayra Peralta. Fotografía: Roberto Vallecillo Sevilla.

Humus es una palabra que viene del latín y que significa tierra, o sea que las lombrices o mazamorras, también cumplen con su parte al producir tierra con los elementos que la planta necesita para crecer, desarrollarse y producir sus frutos. “El lombrihumus es una tierra viva porque tiene muchos microbios, sobre todo bacterias que ayudan a descomponer la materia orgánica. Las dos especies más populares en Nicaragua son la californiana y la africana...”, asegura doña Mayra Peralta graduada de la Escuela de Promotoría Agroecológica y forma parte de la Junta Directa de la Organización de Mujeres Nuestra Tierra, procesos de promotoría en Salud que acompaña el Colectivo de Mujeres de Matagalpa.

Doña Mayra va acumulando experiencia en este tipo de práctica de producir abono, y en dar capacitaciones para entusiasmar a la gente de las comunidades en aprender este oficio. “Hace cinco años implementé una experiencia nueva, por tantos intercambios en otros municipios y a través de la Escuela de Promotoría Agroecológica. Quería poner en práctica lo que había aprendido. Inicié el proyecto de la crianza de lombrices con dos kilos, que son unas cuatro libras y media, y a partir de ahí me ha servido mucho, primero con el área de café que tengo, con las parras de chaya, espinaca y otras plantas que requerían de abono y foleo.

Las dosis según el momento del cultivo

Fotografía: Roberto Vallecillo Sevilla.

El lombrihumus guardado en sacos, en un lugar seco y a la sombra, dura su potencia un año; igual el purín almacenado en recipientes con su tapa. Para tierra de relleno de bolsas y semilleros se aplica una parte de humus por dos partes de tierra. En bancos o eras de cuatro metros de largo por uno de ancho recomiendo 20 libras al momento de levantar el suelo. Al momento de la siembra son dos onzas por golpe de siembra depositada al fondo. Las plantas de jardín necesitan cuatro onzas por planta. En plantas aromáticas con una altura de 25 centímetros se necesita media libra de abono. Los árboles frutales de dos años de edad ya son cuatro libras puestas al borde de donde cubre la sombra de su copa. Después se tapa con tierra para que no pierda sus propiedades.

En el foleo por cada 19 litros de agua se ocupa un litro de purín. Cuando la gente hace un foliado del lombriabono, es más fuerte. Las plantas se queman como decía una señora por esto, hay que saberlo hacer. Agarrar cinco libras de abono para mezclar con 50 litros de agua, dejar remojando y después colar; se deja de un día para otro y ya está listo para dos bombadas y media.

Para una manzana de café son 12 bombadas; quiere decir que ahí sería como 40 libras de abono para hacer un barril. Se aplica cada 15 días o cada mes. Cuando la planta va cambiando follaje, la hoja se ve relumbrosita, entonces es momento de suspender las aplicaciones...”

Para más información descargue gratis en esta página la publicación Innovar para aprender , en donde se presentan seis experiencias de promotoras y promotores que participan en el proyecto "Innovando prácticas y políticas para la construcción de sistemas alimentarios productivos, equitativos y sostenibles en Nicaragua" ejecutado por SIMAS y auspiciado por Pan para el Mundo en Matagalpa.

 

Vivero café
Fotografía: Roberto Vallecillo Sevilla.

 


Temáticas:
Desarrollo humano con equidad,
Conservación de los recursos naturales,
Soberanía y seguridad alimentaria,

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