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Género y recuperación ante desastres

11.15.17 / Roberto Vallecillo - SIMAS

Cortesía PNUD

La temporada de huracanes 2017 en el Atlántico ha sido una temporada muy activa e intensa, tanto, que ha dejado destrucción sin precedentes en la región del Caribe. Destacan el huracán Irma categoría 5 con una fuerza jamás registrada en el Atlántico y el huracán María, de igual categoría. Ambos atravesaron muchísimas islas, exponiendo a una población de 32 millones de personas a vientos de alta velocidad y dejando reportes de daños que ascienden a US$ 193 mil millones.

Estas amenazas de gran intensidad han evidenciado una vez más los niveles de alta vulnerabilidad en los que vive una gran población de Latinoamérica y el Caribe, recordando la necesidad de una mejor planificación del desarrollo donde la gestión del riesgo se entrelace con la gestión económica, la cohesión social y la gestión ambiental sobre la base de la equidad, analiza Janire ZulaikaEspecialista en Gestión del Riesgo de Desastres en el Centro Regional del PNUD para América Latina y el Caribe.

Las mujeres, los niños y las niñas son 14 veces más propensos que los hombres a morir durante un desastre. Es por ello que estos eventos nos recuerdan la importancia de que se tome en cuenta el impacto diferenciado en hombres y mujeres, y así mismo sucede con grupos excluidos como los niños, jóvenes o ancianos, quienes tienden a verse afectados desproporcionadamente.

Para entender los riesgos es indispensable incorporar consideraciones de género en los análisis de vulnerabilidades y capacidades comunitarias. En la mayoría de los casos, los desastres acarrean para mujeres y niñas una carga adicional, puesto que sobre ellas recae la responsabilidad del trabajo no remunerado (suministro de cuidados, agua y alimentos para los hogares, entre otros), al tiempo que se agudizan las condiciones de pobreza, acceso a la educación y participación en la toma de decisiones políticas y domésticas. Las desigualdades económicas y sociales hacen que las mujeres tengan menos activos y medios, lo que aumenta su vulnerabilidad a las amenazas; aunque, en contraposición, han desarrollado una serie de capacidades familiares y organizativas que contribuyen al desarrollo de la comunidad.


Temáticas:
Desarrollo humano con equidad,
Conservación de los recursos naturales,
Soberanía y seguridad alimentaria,

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