SIMAS

Leptospirosis

Las leptospiras existen en todas las ciudades del mundo, pero siempre es bueno preocuparse por la salud. Deben vacunarse a las personas que tienen un riesgo profesional, por trabajar en mataderos, cloacas o lugares donde las leptospiras pueden penetrarles por pequeñísimas heridas de la piel. A los perros se les vacuna para inmunizarlos y prevenir el contagio. Lo mismo debe hacerse en algunas explotaciones pecuarias. De más de doscientos tipos de leptospiras, la mayor parte vive en la naturaleza sin provocar enfermedades, pero un grupo más pequeño sí es patógeno; hay tres leptospiras que afectan con frecuencia al perro no vacunado, otras tres afectan frecuentemente al cerdo y cuatro al ganado bovino. Pero hay otras de interés clínico. Las leptospiras son frecuentes en las ratas y ratones; el hombre sólo es un huésped accidental, cuando su piel tiene pequeñísimas heridas (incluso “uñeros”) y entra en contacto con orina, sangre, carne fresca, fetos y placentas de animales con leptospirosis. La vía más frecuente es a través de los alimentos orinados por roedores que se consumen sin cocer y sin lavar. Para leer más de clic en la siguiente dirección: http://www.latribuna.hn/web2.0/?p=197540
Relacionados