SIMAS

Alimentos para todos y todas

¿Qué debe hacer el G-20 para prepararnos y enfrentar la crisis alimentaria ahora y en el futuro?. El Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, recientemente sugirió nueve medidas que el G-20 debería adoptar. Estas van desde mejorar la información sobre la existencia de granos y el desarrollo de mejores métodos de predicción del clima; al fortalecimiento de redes de seguridad social para los pobres y ayudar a beneficiar a los agricultores pequeños a través de ofertas de compras. Estas medidas sólo tratan los síntomas de las debilidades del sistema alimentario mundial, sin tocar a las causas profundas de las crisis. Se puede mitigar las consecuencias de las alzas de los precios, pero son insuficientes para evitar la recurrencia de la crisis, que se puede lograr si el G-20 fija otras prioridades. En primer lugar, el G-20 debe apoyar la capacidad de los países para alimentarse. Desde la década de 1990, en los países pobres los costos de importación de los alimentos han aumentado de cinco a seis veces -debido no sólo al crecimiento de la población- sino también al uso de tierras y recursos que se utilizan principalmente para las exportaciones. La falta de inversión en la agricultura a pequeña escala -que se alimenta de las comunidades locales- hace que estos países sean tan vulnerables a las alzas de los precios internacionales de los alimentos. El hambre es una cuestión política, no sólo un problema técnico. Necesitamos mercados, por supuesto, pero también necesitamos una visión de futuro que va más allá de soluciones a corto plazo. El sistema alimentario mundial siempre necesitará a los bomberos. Pero lo que necesitamos con más urgencia son "arquitectos" para diseñar un sistema más resistente al fuego. Para conocer la propuesta de Olivier de Schutter visite la página http://www.project-syndicate.org/commentary/deschutter3/Spanish
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