SIMAS

Un huerto de dos propósitos

Foto de Roberto Vallecillo

“Yo ayudo a las maestras en echar a andar el huerto escolar. No sé de cómo se enteraron que soy promotora del INTA y me pidieron mi apoyo...”. Recuerda doña Gloria Esperanza Rojas de la comunidad El Libornio en Chinandega.

Mientras su grupo de promotores terminan de preparar el caldo sulfocálcico en la Feria de Conocimientos sobre Huertos 2011 celebrado en Villa Augusta por la Plataforma Zona Seca Chinandega, doña Gloria Esperanza mantiene entretenida a la gente, que con mucha atención se han acercado para conocer más sobre sus vivencias. Póngale atención:

“Como ahí están mis hijos con mucho gusto acepté. Un huerto permite mejorar la alimentación al tener productos frescos, sanos, sin venenos. Ya las criaturas comen otra cosa aparte del arroz y los frijoles. Hasta plantas medicinales se tiene al alcance de la mano y hojas como el orégano y el culantro para condimentar las comidas.

En la escuela empezamos el huerto con pipianes y ayotes y lo más bonito es que no solo aprenden los estudiantes sino también la

propias madres y padres que llegan a colaborar. En mi caso, los dos niños se van conmigo al huerto a ayudarme, ya cuando los veo cansaditos, los mando a reposar. Viera como les gusta el trabajo del huerto...”.

Foto: Mercedes Campos - SIMAS

El tener un huerto permite no sólo conseguir los productos y ahorrar dinero, sino también aprender a producir, compartir y a planificar la siembra, trabajar la tierra y conocer de cerca a la naturaleza. Un huerto ayuda a proteger la tierra, mejorarla utilizando abonos naturales, también entretiene y embellece el lugar, pues son tan bonitos como los jardines.

Hacer un huerto tiene cierto trabajo al inicio, sobre todo por la limpieza del lugar cuando hay piedras, maleza o basura, también la preparación del suelo requiere de mucho trabajo porque si se va sembrar hortalizas como zanahorias, rábanos, repollos y cebollas hay que desmoronar y triturar muy bien la tierra, para preparar las eras o bancales. En cambio si se va sembrar ayotes, pipianes, chayotes, berenjenas, frijolitos de vara, espinacas; su trabajo es más parecido a la siembra de los frijoles o el maíz.

El huerto necesita un cerco para evitar que los animales no lo destruyan, sobre todo los cerdos y las gallinas. Hay que recordar que los productos del huerto son los que nos ayudan a mantenernos sanos, pues son ricos en vitaminas que nos protegen de las enfermedades.

Foto de Roberto Vallecillo

El contacto con el INTA Chinandega es Oscar Poveda Jirón, correo electrónico: agroscarpj@yahoo.es

Forman parte de la Plataforma Zona Seca Chinandega: INTA Chinadega, CETA-INATEC, RECACH, ASODEL, LIDER, Amigos de Holanda y SIMAS.

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