SIMAS

Mercado de carbono, más de lo mismo.

Bajo los títulos “Pequeñas hidroeléctricas venderán bonos de carbono” o “Exploran mercado de carbono nica”, se anuncia en Nicaragua, que una forma para enfrentar el cambio climático es mediante la inserción en el mercado de carbono y donde la empresas ven a Nicaragua como un gran potencial. Así lo expresaron expertos que llegan al país promoviendo esta iniciativa y publicadas en los periódicos de circulación nacional. Esto significa que el país entrará a ese concierto de mercado, donde sin lugar a dudas habrá ganadores y perdedores.

 

El tema de mercado de carbono ha tomado relevancia a nivel internacional y por ello llama la atención, no solo de gobiernos, sino de agencias, empresas, científicos y en especial de las poblaciones indígenas y campesinas cuyos medios se relacionan al bosque y su conservación. Por ello es oportuno provocar la reflexión , a través de enfoques y criterios que están relacionados al tema de cambio climático y venta de carbono.

 

La idea de la venta de carbono

 

Foto archivo SIMAS

La economía mundial se ha basado en el uso "racional" de los recursos naturales, que debería generar un crecimiento económico en los países y por consiguiente, crear las condiciones de bienestar para todos los seres humanos. Sin embargo, esa premisa ha provocado la presencia de problemas ambientales. En la actualidad, el cambio climático se ha convertido en uno de los principales problemas del planeta y se trabaja a nivel internacional para encontrar salidas y no desaparecer como especie.

 

El cambio climático es producto -según comunidad científica y política internacional,- del efecto invernadero que acentúa el calentamiento global por la emisión de ciertos gases, como el dióxido de carbono, producto de la actividad humana. Aquí es importante aclarar, actividades que son producto del proceso de industrialización, al uso de recursos como petróleo, gas que sirven para mover el mundo moderno.

 

Para dar salida a este grave problema, las Naciones Unidas creó la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), desde su entrada en vigor en 1994, donde los Estados nacionales (194 países) participantes y se suscriben a él, tienen el compromiso de cumplir con las recomendaciones y disposiciones en materia de cooperación internacional para hacerle frente al cambio climático.

 

Desde ese entonces se ha buscado salidas e iniciativas en tecnologías de energía renovable y de eficiencia energética para enfrentar los problemas del clima. De ahí han desfilado una serie de políticas ambientales y conservacionistas, promovidas desde grandes fundaciones, agencias internacionales de desarrollo, bancos multilaterales para la protección del medio ambiente. De ahí el surgimiento de reservas forestales, parques nacionales, mecanismos de financiamiento para el mantenimiento de los bosques, aplicar mecanismo de desarrollo limpio.

 

En la 16ª edición de la Conferencia de las Partes del CMNUCC realizada en México 2010, uno de los temas fuertes ha sido como implementar un mecanismo de reducción de emisiones de gases producto de la deforestación y degradación de ambiental, conocida como REDD. La idea básica detrás de REDD es que los países que estén dispuestos y puedan reducir las emisiones de carbono provenientes de la deforestación y compensados financieramente.

 

En otras palabras, se pagará dinero por no cortar bosques. Pero hay que tener cuidado, ya que voces indígenas y campesinas han denunciado que este nuevo mecanismo traerá consigo un enmascaramiento de apropiación y destrucción de las autonomía de los territorios a lo largo de latinoamericana.

 

El bosque: oportunidad para el mercado

Los países industrializados y sus las corporaciones trasnacionales saben que los bosques tropicales de los países empobrecidos, son ricos por poseer altas reservas de carbono forestal a nivel mundial y que brinda a la humanidad una rica biodiversidad, agua, suelo, alimentos, curas a enfermedades. Por ello el interés de muchas empresas trasnacionales, que operan detrás de sus gobiernos, están buscando mecanismos que permitan institucionalizar incentivos económicos y medidas políticas que cuenten con un compromiso de carácter internacional y se apliquen a nivel local, por ejemplo, mediante la adecuación de las políticas y leyes en cada país. Es decir preparar el camino.

 

Las corporaciones están claras que uno de los problemas de la situación ambiental se da por la gran cantidad de gases

Tomado de Internet

que suben a la atmósfera y no pueden salir. Una alternativa es buscar quiénes pueden absorber todo ese gas y evitar que la tierra se siga calentando. Lo único que puede lidiar con este problema son tierras sanas, fértiles, con bosques que tengan materia orgánica, tierras que están bajo el cuido y protección de las comunidades indígenas y campesinas. El negocio es saber quién cobrará por absorber esos gases generados por empresas que continuaran con sus negocios en la industrialización, que continuaran elaborado gran cantidad de agroquímicos, que continúan realizando exploración y explotación minera. La solución es preparara el camino para el mercado de carbono.

 

El bosque: continuidad de la vida

Para los pueblos indígenas y las familias campesinas, el cambio climático ha existido siempre y se debe ver como natural. Lo nuevo de esta situación es la irradiación de tanto dióxido de carbono a la atmósfera, producto de la mano del hombre. Por eso, las comunidades hablan de crisis climática, que es resultado de más de cien años de industrialización, de explotación petrolera, causantes principales del calentamiento global.

 

Foto archivo SIMAS

En foros internacionales y cumbres climáticas, donde asisten delegados de pueblos indígenas y campesinas, sus reclamos se han centrado en la falta de voluntad política para la búsqueda de soluciones concretas, porque los países mayores generadores de gases de invernadero no se están comprometiendo a la reducción de los mismos, ni a la reducción de uso de petróleo, al no uso de agrotóxico en la agricultura intensiva y menos explotación minera. Lo que están discutiendo es cómo hacer más “Bussines” de la crisis climática e implementar tecnologías que arreglen el desastre provocado por ellos mismos.

 

Se afirma que es negocio, porque a las corporaciones les permitirá desarrollar tecnologías para remediar la catástrofe ambiental que otras transnacionales han hecho. Las corporaciones saldrán de un territorio y es trasladarse a otro, buscar continentes con bosques y por ello se dará una retribución económica. Entre más grave el problema, mayor será las ganancias.

 

Amenaza a la bosques

Más de 300 millones de indígenas viven repartidos por todo el mundo. Según datos el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), éstos pueblos constituyen un “testimonio vivo de la adaptabilidad humana y representan gran parte de la diversidad cultural de nuestro planeta”.

 

En América 40 millones de indígenas están directamente amenazados por la destrucción de sus territorios debido a explotaciones madereras, mineras y ahora REDD. Uno de los argumentos fuertes que han evidenciado los pueblos indígenas en foros regionales e internacionales, es la amenaza de desterrarlos de sus tierras.

 

¿Cómo puede suceder?, que bajo el argumento de hacerle frente al cambio climático y por el bien común, los gobiernos hagan reformas a las leyes, bajo formas de “utilidad pública” y lleguen a un territorio y les digan a los dueños del bosque que su tierra será convertida en reserva forestal y no podrá hacer uso de su propio bosque, o que la gente no se oponga a la construcción de una represa o una hidroeléctrica porque es mejor que estar consumiendo petróleo, que no se pueden oponer a la introducción de transgénicos porque con estos se ahorrar agua, producir más y resistir las plagas. Ver vídeos: La Pachamama no se vende, parte 1, la Pachamama no se vende, parte 2.

 

Visto de este modo, traerá consigo el desplazamiento de comunidades indígenas y campesinas, para el negocio de las plantaciones comerciales, como la palma africana y un aumento de la migración forzada por la crisis climática. Algunos advierten que se pueden generar campañas en medios de comunicación para culpabilizar a los pueblos indígenas de la deforestación y del cambio climático. Leer “Los refugiados del Conservacionismo”.

 

Alternativas para enfriar el planeta

Desde la perspectiva de los pueblos indígenas y campesinas, hay alternativas que ya están aplicando dentro de sus comunidades, como es la agricultura ecológica, agroecológica, alternativas que ayudan a enfriar el planeta, mediante sus conocimientos y tradiciones para labrar la tierra y hacerla producir. Estas comunidades, a pequeñas escala, están aportando en la producción sana de alimentos, conservación de fuentes de agua, sostener los bosques y la tierra de sus propias comunidades. Existen documentadas experiencia en todo el continente que demuestran como se responde a la crisis climática. Leer LEISA: respuestas al cambio climático

 

Nicaragua y la discusión de REDD

En el país el tema no es ajeno. La Alianza Nicaragüense contra el Cambio Climático (ANACC), espacio que aglutina organizaciones de sociedad civil y conformada hace dos año, viene organizando esfuerzos de difusión de información y discusiones alrededor de la propuestas sobre Cambio Climático de País y la puesta en marcha de REDD.

 

Según análisis de ANNAC sobre la preparación y aplicación del proceso REDD, no aborda exhaustivamente las causas directas y esenciales como la pobreza estructural, la utilización indiscriminada de los bosques tropicales secos como recursos energéticos, el cambio de uso de suelos potencialmente forestales, falta de transparencia y probidad, y la aplicación discrecional de la ley. Estos factores están agravando la situación y deben ser parte de una estrategia del ámbito nacional. Por eso, se vuelve importante, a la luz retomar y difundir más información para que del conocimiento público.

 

Algunas consideraciones necesarias

 

1. Hay que buscar alternativas sin comprometer a las nuevas generaciones. No se pueden usar los bosques de los países "empobrecidos" como compensación sin atacar el problema de raíz que es la emisión de gases de efecto invernadero en los países “desarrollados”. El mecanismo planteado en REDD sigue basando en el modelo económico como manera de superar crisis climática. En este contexto, se puede decir, que la matriz que produce la crisis climática no va a cambiar y se continuará haciendo más de lo mismo.

 

2. Se están buscando soluciones mediáticas y no se aborda las causas. Todo parece indicar que el mecanismo REDD- como aseguran algunas organizaciones- se convierta en un subsidio para que los gobiernos y empresas intervengan territorios y autonomías de pueblos indígenas de sus comunidades para utilizarlas con fines de lucro a corto plazo.

 

3. A nivel de país debe mayores niveles de información para la ciudadanía y profundizar de la conveniencia o no de entrarle al mercado de carbono, donde estén las autoridades locales, nacionales, de sociedad civil. No es que no se haga, más bien, se debe continuar el debate. ¿Participan de estos debates los pueblos indígenas en Nicaragua?

 

4. Una lectura recomendada para entender el tema de mercado de carbono y tener elemento de análisis y criterios. Los Mitos del Mercado de Carbono.

 

Relacionados