SIMAS

Alimentos ecológicos y locales

 

Foto: Ecoticias.com

 

Cuando un vegetal o un animal viven en un determinado hábitat, estos seres vivos crean defensas contra aquellas agresiones que el medio representa para ellos. Estas defensas forman parte de estos animales y vegetales, están en su interior. Y, cuando nosotros nos alimentamos con parte de estos animales o vegetales, estamos también consumiendo estas defensas. Parece lógico, ¿no?

 

 

Si nuestra dieta está principalmente formada por alimentos que no proceden de la agricultura o de las ganaderías locales, esto significa que nuestro sistema inmunitario está intentando asimilar defensas que no han sido concebidas para el hábitat en el que nosotros estamos viviendo. Por ejemplo, comemos pescado que viene del Ártico, lácteos del norte de Europa, manzanas chinas, frutas de los trópicos, más muchos productos refinados, sin ninguna vitalidad, sin ninguna fuerza…

 

El resultado es que comemos productos alimentarios procedentes de seres vivos que vivieron en otras latitudes, en otros climas, en otros hábitats… ¿Y qué pasa con nuestro sistema inmunitario cuando recibe defensas que, más que ayudarle, le confunden? Pues que se debilita. Se viene abajo. Se torna muy vulnerable.

 

Muchos de los problemas de salud más generalizados hoy en día tienen que ver con el uso y abuso de dietas no locales, lo que conlleva sistemas inmunitarios muy poco sólidos. Altas tasas de asmas, de alergias… tienen su origen en este problema creado por la sociedad de la globalización. La mejor forma de defenderse es ingiriendo alimentos locales, de temporada, ecológicos siempre que sea posible…

 

Artículo tomado de Ecoticias.com por Vida Sana

http://www.ecoticias.com

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