SIMAS

El mercado campesino de Siuna: Mirando al horizonte

Un sábado de mercado en la cancha de Siuna

Los intermediarios de mercado ¿Un cuento de nunca acabar?

 

Durante muchos años se han dado varios intentos en querer dar solución al problema de la comercialización campesina y de acercar al productor con el mercado local, nacional o internacional. Sobre todo de cambiar el papel de proveedor de productos en bruto a la cadena de intermediación, siendo la familia campesina frágil en su capacidad de negociar con los compradores intermediarios, quienes han salido siempre con la mayor parte de las ganancias.

 

 

Gallina con valor agregado

Al hablar de la comercialización de la producción campesina no solo se trata de vender y comprar, sino también de otros fases o etapas relacionados con almacenamiento, limpieza, procesamiento, cumplimiento de normas, presentaciones, hasta llegar al consumidor. Por otro lado están la diversidad de problemas de desarrollo del mercado, el desconocimiento de habilidades de las familias campesinas y la lejanía de las áreas productivas con relación al mercado.

 

 

Estos tipos de relaciones en la cadena de intermediación disminuye la capacidad de negociación, teniendo como consecuencia bajos precios para la familia productora, pesa incorrecta y castigos por el “mal procesamiento” de la producción en cuanto a porcentajes de humedad, materia inerte o basuras y mala presentación.

 

Entre otras dificultades están: la poca experiencia de comercio, poca o nada de información sobre el comportamiento de los precios en el mercado, desconocimiento de mecanismos de cómo funciona la intermediación y de llevar sus productos a comercializar sin valor agregado, lleno de impurezas, sin embalaje, empaque o envasado adecuado que hace perder calidad al producto.

 

Con estas limitantes el intermediario aprovecha para argumentar precios bajos a su conveniencia.

El interés de comercializar los productos campesinos de manera más justa ha llevado a buscar y usar diferentes formas de hacer mercado. Eso ha dado la oportunidad de desarrollar diferentes tipos de mercados locales promovidos por ONG o gremios campesinos.

 

Siuna por la mañanita

 

Los mercados campesinos

Se remontan a mediados de los años 90, gracias a organizaciones de la sociedad civil apoyadas por la cooperación internacional, que buscaban promover y organizar espacios de mercado en grupos de pequeños agricultores y agricultoras y beneficiarios de proyectos, tuvieran la oportunidad de comercializar los excedentes de producción con mayor justicia en la cadena de valor.

 

Son más constantes en su funcionamiento y generan un acercamiento entre productores y consumidores. Estos mercaditos en sus inicios han sido organizados por ONG´s, pero poco a poco, en dos o tres años pasan a manos de productores/as. Este proceso ha asegurado sostenibilidad y son referentes los de Ocotal, Somoto, Estelí, Condega, El Rama, Diriamba y Siuna. Estos espacios de comercio no permanentes pero estables y periódicos en su funcionamiento, se asemejan a las ferias pero tienen un costo menor y una mayor presencia.

 

 

 

La iniciativa de montar un mercado campesino en Siuna nace en el año 2005 como resultado de múltiples reuniones de trabajo de varios líderes y técnicos de diferentes organizaciones de la Coordinadora de Organizaciones Locales de Siuna, conocida también como COOLS. Ahí unifican esfuerzos la UNAG, URACCAN, IPADE, CEDECA, ADIFIM, CARUNA, MONSEVID, MPMV, Veteranos de guerra, Territorio Wani, Territorio el Hormiguero, Territorio Rosa Grande.

 

 

Existe todo un diagnóstico minucioso sobre esta experiencia recién publicada que puede acceder en esta página web, realizado por Elisa Rocha – SIMAS.Igor Fridman – SIMAS y Esther Ríos – PCaC - UNAG Siuna y presentado como una Sistematización de experiencias sobre Mercado Campesino de Siuna con el apoyo de PCaC-UNAG y MS América Central action aid Dinamarca.


Ver publicación.

 

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