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Países industrializados deben ser responsables de su contaminación

En el VI Encuentro regional Centroamérica vulnerable ¡Unida por la vida! que se realizó por dos días en San Salvador (El Salvador) se planteó la necesidad de exigir a los países industrializados que se hagan responsables de la contaminación que afecta al planeta y vulnera a Centroamérica.

El jefe negociador de El salvador en la COP 21, Antonio Cañas, dijo que los países industrializados deberían de proponerse como meta trabajar en la mitigación de los gases de efecto invernadero y los países no emisores, como los centroamericanos, trabajar en un proceso de adaptación.

“De acuerdo a la convención (COP21) los compromisos mayoritaros vienen de los paises en desarrollo que desde la era industrial han contaminado la atmósfera con gases efectos invernaderos, ahora los efectos son de tal magnitud que requieren que todos participemos y contribuyamos a la solución de ese problema”, explica Cañas, quien es además jefe del equipo negociador del Ministerio del Ambiente MARN El Salvador, ante la COP21.

El experto considera que en la región centramericana existe un compromiso por mitigar el cambio climático sin embargo los países industrializados deben hacer su parte. “Para que podamos contribuir adecuadamente a enfrentar ese problema (del cambio climático) los países desarrollados tienen la obligación de transferir financiamiento, tecnología, desarrollo de capacidades en nuestros países para que enfrentemos el problema”, puntualizó Cañas.

Antonio Cañas y Sergio Sáenz. Foto WQ/Simas

Mujeres más vulnerables

La problemática del cambio climático vuelve más vulnerables a las mujeres de Centroamérica. En Nicaragua “el cambio climático obliga a las mujeres a repensar su forma de practicar la agricultura. La agroecología y los huertos de patio son dos soluciones que les permiten asegurar la producción de alimentos sanos para ellas y sus familias”, explicó Mhaydee Recinos, directora del Instituto de invesigación, capacitación y desarrollo de la mujer (IMU) de El Salvador

Recinos en su ponencia Mujeres Rurales y Campesinas de América Latina: una agenda para el cambio climático, señala que de las casi 58 millones de mujeres que viven en el campo, solamente 17 millones están consideradas como parte de la población económicamente activa en Latinoamérica.

“Las mujeres intervienen directamente en la producción de alimentos y son un pilar fundamental de la agricultura familiar, además de ser las responsables de las actividades domésticas y la crianza de los hijos e hijas. Sin embargo, en la mayoría de los casos, no son propietarias de la tierra y tampoco tienen acceso a medios de producción para desarrollarse en el sector agrícola”, enfatiza la especialista salvadoreña.

Sergio Sáenz, miembro de la Mesa Nacional de Gestión del Riesgo (MNGR), de Nicaragua, señaló en su intervención que pese a esta realidad, no solo las mujeres se ven vulnerables, las comunidades indígenas y campesinas también, sin embargo estos sectores son los que en la actualidad realizan acciones concretas para mitigar el cambio climático y mejorar sus cultivos y por ende sus familias .

El experto considera que la lucha contra la problemática del cambio climatico “es un largo proceso que se ha visto fortalecido con participación de los pueblos, de mujeres y hombres sensibilizados con la problemática, los pueblos originarios, indígenas y afro-decendientes, quienes alzan sus voces y luchan por cambiar el sistema y no solo el clima”.

Visión regional

Nicaragua al igual que Honduras, Guatemala y El Salvador, están entre los países más vulnerables y expuestos al riesgo en el mundo según los últimos resultados del Índice del Riesgo Climático (IRC). Este hecho debe ser tomado en cuenta en la elaboración de políticas públicas que aminoren el impacto del cambio climático.

En el foro delegados de la región se unieron para elaborar un posicionamiento de cara a la Conferencia de las Partes COP 21 que se celebrará a finales de año, en Francia. “El objetivo principal es demandar un acuerdo global sobre el clima legalmente vinculante para los Estados que aseguren el respeto de los derechos humanos y la sostenibilidad de los ecosistemas”, señala Denis Meléndez, secretario ejecutivo de la Mesa Nacional de Gestión del Riesgo (MNGR)

En la actividad se profundizó en el contexto 2015 como año crucial de las negociaciones internacionales para analizar los factores que profundizan la exposición al riesgo y el aumento de vulnerabilidad ante el cambio climático, y su impacto diferenciado en las mujeres y pueblos indígenas.

“El encuentro propone mecanismos justos y eficientes para resarcir las pérdidas y daños que provoca el cambio climático en Centroamérica y demanda de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), el reconocimiento de Centroamérica como una región altamente vulnerable frente al cambio climático”, comenta Meléndez.

El foro critica que en la actualidad, los gobiernos de la región utilizan un enfoque que se limita a dar respuesta a los eventos desastrosos y propone transitar hacia la gestión estratégica del riesgo que permita construir sociedades seguras y con capacidad de construir sus propias condiciones de desarrollo sostenible.

Al inicio del foro se realizó una invocación indígena.

 

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