SIMAS

El mango Springfield responde con resiliencia a sequías

Una forma de diversificar cultivos y aprovechar el terreno es asociar plantas con crecimiento lento como los frutales con los anuales. Por ejemplo, ya se ha comprobado que cuando se van a establecer cultivos de mangos, se asocian bien con granos básicos, chagüite, sandías, melones o raíces y tubérculos durante los tres primeros años.

Hay personas que pasan el arado para aprovechar los callejones. Cuando no, la preparación del suelo consiste en chapodar, estaquillar y hoyar el terreno según las distancias más adecuadas. Esto pasó por alto don Justo Pastor López (q.e.p.d.) quien plantó las variedades de mango a cada cuatro metros en su finca Vida Verde, ubicada en la comunidad El Carrizal, municipio de Cinco Pinos, Chinandega.

Su propósito era determinar cuál mango, de cinco variedades mejoradas, responde mejor bajo las condiciones del clima en el Corredor Seco, y que además tenga una mayor producción sin recurrir al uso de agroquímicos.

Siguen su sueño

Finca Vida Verde, El Carrizal. F R. Vallecillo

Doña Donna Hernández Láinez, además de ser dentista popular, al igual que su difunto esposo Justo Pastor, es promotora en su comunidad y es quien continúa con este proyecto: “He tratado de continuar la iniciativa de innovación de mi esposo, que tenía con los diferentes proyectos y se los voy a cumplir junto con mis dos hijos que viven conmigo, más el que vive en Costa Rica, para completar estos sueños.

“Con seguridad les puedo decir que la Springfield, tanto como la Tommy Atkins, el Haden, el Manzano y el Baptiste no se dan bien en suelos barrialosos o muy arcillosos ni con poca fertilidad; peor si se encharcan, o al terreno le cuesta escurrir el agua porque no crecen, ni dan suficientes frutas”, explica Hernández.

La agricultura señala además desde su experiencia que “el primer error fue dejar la distancia en el hoyado a cada cuatro metros y cuatro metros de separación entre surcos, cosa que la más recomendada es de nueve por nueve metros, y hasta de 12 por 12 metros, al tres bolillos o pata de gallo”.

La innovadora reflexiona y dice que “convenía hacer un raleo para aumentar la distancia entre árbol y árbol, pero Justo Pastor se echó para atrás. Le dio pesar volar los palos. Además el roce de las ramas es entrada segura para una enfermedad. La otra cosa es recurrir siempre a las poda de formación entre abril y mayo”.

Doña Donna con mucha seguridad y aplomo comparte sus experiencias aprendidas ante estas situaciones y problemas por lo que decidió tres cosas:

Mango Springfield. F Simas/ R. Vallecillo

Uno: “Me decido por la variedad de mango Springfield porque la fruta es resistente a la plaga, pasan las moscas y no lo tocan, tiene una cascara gruesa y es más dulce”.

Dos: “La otra posibilidad es aprender a injertar. Ya tengo los patroncitos listos para injertarles yemas de Springfield. Aquí se dificulta conseguir plantas injertadas con esta variedad; están hasta por Carazo”.

Tres: “Muy a mi pesar, vamos a practicar la poda de rejuvenecimiento a los árboles viejos, y a aprovechar los retoños o brotes para injertarlos y ralear el resto”.

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