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El trabajo agrícola una alternativa hacia el éxito

Tomado de blogs.worldbank.org

Qué tipo de carrera aspira la juventud tener? ¿Quieren ser artistas, empresarios o alguna persona encargada de formular políticas?. ¿Alguno de estos jóvenes ha deseado trabajar en la agricultura? Las respuestas pueden sorprender y hasta desencantar a más de uno.

Al evaluar alternativas de profesiones, muchos jóvenes en el mundo en desarrollo tienden a evitar los trabajos agrícolas. Algunos de estos jóvenes se sintieron desencantados desde sus pequeñas comunidades.

Según las creencias tradicionales, la agricultura significa un estilo de vida anticuado y con escasas oportunidades para la juventud, pero esto no es de todo cierto, diversas pruebas muestran que la agricultura ofrece a los chavalos y chavalas un camino viable para tener éxito y un futuro sostenible. En otras palabras la juventud puede y debe, elegir la agricultura.

Estas son cinco razones que todo joven debe plantearse:

Foto Internet

1. La agricultura es importante para el futuro del desarrollo.

La agricultura es hasta cuatro veces más eficaz que otros sectores para reducir la pobreza. Cada vez más, el mundo cuenta con la actividad agrícola para producir una mayor cantidad de alimentos nutritivos y mejorar los medios de sustento de una población que crece rápidamente, especialmente los pobres. ¿Qué podría ser más significativo que formar parte de una solución eficaz a un desafío tan crucial?

2. La agricultura puede ser una mina de oro para los emprendedores jóvenes.

Randa Filfili, es una joven empresaria de Senegal, que se convirtió en la primera productora senegalesa en apreciar el valor de la fruta de los árboles de anacardo que otros habían considerado un desperdicio, transformándola en mermelada, un producto “nicho” de exportación. A través de la agroindustria, Randa no solo logró abrirse camino como una exitosa empresaria, sino que también ayudó a los agricultores locales a llegar a los mercados mundiales y crear empleos para otros jóvenes, especialmente mujeres.

De modo que la próxima vez que se vea en un almacén la mantequilla de castaña de cajú totalmente natural producida por Randa, puede pensar sobre cómo los jóvenes emprendedores pueden empezar un negocio agrícola para ayudarse a sí mismo y a las personas pobres que viven en las zonas rurales.

3. ¿La agricultura no es “divertida”? Hay que pensarlo de nuevo.

En Uganda, un equipo de jóvenes que trabajó con el Banco Mundial y UNICEF utilizó una aplicación móvil basada en la web llamada “U-Report” para ayudar de manera rápida a 190,000 agricultores a salvar los plátanos, un alimento básico de los ugandeses, de una terrible enfermedad. Países como Kenya y Rwanda quieren aumentar la productividad a través del uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y otras soluciones creativas.

La agricultura en el mundo en desarrollo se ha convertido en un dinámico campo en que se desarrollan innovaciones eficaces, gracias a un número cada vez mayor de jóvenes interesados en la tecnología que permiten que esto ocurra.

4. La investigación agrícola necesita la capacidad intelectual de las y los jóvenes.

Si algún joven es un “fanático” de las investigaciones sobre el desarrollo, la agricultura puede ser el área adecuada para él o para ella. Numerosas historias de África, de Latinoamérica y de otros lugares han demostrado que la investigación puede revolucionar al sector agrícola y transformar los medios de subsistencia.

Hoy, más que antes, el cambio climático y la creciente demanda de alimentos nutritivos hacen que sea más necesario tener nuevas ideas y conocimientos para explorar las TIC en la agricultura, fomentar las prácticas agrícolas inteligentes con respecto al clima e innovar en el sector para impulsar el crecimiento futuro.

Foto tomada de internet

5. La tendencia de los jóvenes que escogen la agricultura va en aumento.

Ya están cambiando las actitudes hacia la agricultura. En Camerún, donde la agricultura está llegando a ser más competitiva, los jóvenes con estudios “han decidido convertirse en agricultores, adquirir tierras, cultivar maíz de manera profesional para venderlo y administrar sus empresas para ganarse la vida”, según Félix Nkapemin, experto agrícola que trabaja con agricultores locales. Otros países como Armenia, Brasil, Malawi y Senegal están invirtiendo en la juventud y la agricultura con la ayuda del Grupo del Banco Mundial y otros organismos de desarrollo. Los jóvenes también están explicando cada vez más por qué optan por la agricultura.

La tendencia va en aumento. El apoyo para el sector agrícola está creciendo. La lista de razones es interminable y en definitiva los jóvenes deben participar en el sector de la agricultura porque a través de ellos se puede ayudar a reducir la pobreza y promover la prosperidad compartida.

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