SIMAS

Familias campesinas cumplen sus sueños

El plan de la finca es la guía que permitirá hacer realidad los cambios que se desean. Se trata de que ese sueño que la familia ha tenido en mente, ahora se ordene y detalle a través de un plan; además, el plan recoge ideas nuevas, producto del análisis reflexivo sobre el estado actual de la finca.

La planificación de la finca responde a las aspiraciones, valores y necesidades de la familia, ella es la que determina los cambios que necesita de acuerdo a su realidad, sus recursos y conocimientos. El resultado es un plan a desarrollar en el futuro, donde se prevén los cambios a corto plazo.

El plan puede ser una lista de actividades a desarrollar, con los plazos, los responsables y los recursos necesarios, no solo materiales sino también de capacitación o de conocimientos; los aspectos a largo plazo pueden quedar escritos de manera más global.

Desde Samulalí

Mayra Flores, productora. FRV/Simas

La unidad, el nivel de comunicación y de organización de la familia Gaitán Flores,

de Samulalí, Municipio de San Ramón, Matagalpa, son parte de su fortaleza para salir airosa ante cualquier dificultad y obstáculo que se le presente.

Mayra Margarita Flores se ha organizado como promotora de la Fundación Denis E. González L. (FUDEGL) desde el 2006 y sobre sus innovaciones en la Finca Agroecológica San Ramón con el apoyo de Simas, comenta: “Al comienzo era mucho trabajo estar haciendo las mediciones y tomar datos a la vez; estaba muy difícil. Ahí es donde se utiliza mano de obra y flaqueamos un poquito. Era necesario sacar rendimientos, calcular costo de producción, el destino que le damos. Por ejemplo, cosechamos el frijol… qué tanto dejamos y qué tanto se vende. La mayor parte se aprende cuando uno sale a capacitarse. Se tienen que planear las actividades, coordinarnos dentro de la familia”.

En la Escuela de Promotoría Agroecológica la planificación de la finca se basa en el texto “5 pasos y 12 herramientas para planificar la finca”, el que organiza los pasos de la siguiente manera:

1. De primero es revisar la ficha titulada ¿quiénes somos?, con los datos de la familia referidos al terreno, la ubicación...

2. Dibujar el mapa actual de la finca.

3. Registrar los rubros o cultivos.

4. Dibujar el mapa futuro de la finca.

5. Planificar y evaluar los cambios que se tienen que realizar.

En el mapa de la finca debe quedar claro cómo está hoy, con todo el trabajo hecho, incluyendo todos los rubros cultivados, la ubicación de la casa, caminos y ríos, obras de conservación, cercos, árboles; se trata de dibujar en detalle todas los componentes de la finca sin olvidar caminos y quebradas.

Los registros sirven para llevar el detalle del gasto en todas las actividades, rubro por rubro, para al final saber cuánto se ha invertido, y compararlo con lo logrado por la venta. Así se sabe si se gana o pierde, cuánto es el ingreso por cada actividad y poder planificar en qué se va a invertir.

Andrés López Garmendia, productor. F RV/Simas

En El Viejo

“Cuando un productor planifica tiene más capacidad de hacer sus propias gestiones, trámites, saber dónde tocar puertas y hasta ayuda a identificar con más claridad en qué capacitarse para hacer rendir sus cultivos, para comercializar... Y lo mejor de todo es que este plan sale de la propia realidad para llenar las necesidades de la familia...”, valoriza el innovador Andrés López Garmendia desde su finca Oro verde, en la comunidad de Santa María del Mar, El Viejo, departamento de Chinandega. Don Andrés es un promotor del Inta y es egresado de la Escuela de Promotoría Agroecológica.

La planificación además de ver cómo se está en el presente, visualiza hasta dónde se quiere llegar, cómo se quiere estar, vivir y ver la familia. Antes de iniciar el ciclo agrícola, conviene evaluar qué ha sucedido con las actividades realizadas y con las incumplidas el año anterior y su por qué, para ver hasta dónde se ha avanzado y retomar metas.

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