SIMAS

Ensilajes en bolsas este invierno para tener comida en el verano 

Entre la lista de buenas prácticas agroecológica en la alimentación de verano del vacuno, agregue una no tan tediosa: ensilaje en bolsa. “Es fabricar alimento a bajo costo cuando se cuenta con poca tierra, se vive en una zona seca y se tiene unas cinco vacas...” asegura Francisco Zelaya agrónomo y productor que maneja varias técnicas y prácticas para atender su hato en el verano en la finca ubicada en la comunidad El Porcal del municipio de San Lucas, Madriz.

Foto Roberto Vallecillo / Simas

Francisco que además comprueba cada unas de las prácticas que aconseja en su acompañamiento a grupos de organizaciones campesinas a través del INPRHU-Somoto y Acción contra el Hambre.

“Para poder preparar un ensilaje como este, primero es necesario manejar los suelos de forma ecológica: significa no quemar, incorporar rastrojos y usar estiércol del ganado en composteras. Se combina la crianza de ganado con árboles, ensilaje, suplemento de proteínas con la siembra de leguminosas y el pastoreo. Al tener madero negro y el tigüilote en las cercas vivas y como banco de proteínas, ayuda en la infiltración de la poca agua de lluvia que cae y se fija nitrógeno al suelo”, explica Zelaya.

Es una práctica que garantiza alimento para enfrentar la época más fuerte de la sequía. Francisco como buen conversador, tiene en la punta de la lengua el consejo justo: “Para garantizarme el material, a un cuarto de manzana le echo 40 quintales de estiércol, paja de frijol y hojas de madreal, para agregarlo al suelo con azadón. Cuando el estiércol ya fermentó, le siembro maíz con labranza mínima”.

Manos a la obra

Según Zelaya de esta área de un cuarto de manzana cosecha unas 100 bolsas quintaleras; cuatro meses de alimentación garantizada para sus vacas. “Cuando el maíz está en perlita, lo corto y pico con picadora o con machete, le agrego hojas de madero negro picado, melaza y agua. Corto las ramas cada cuatro meses por la tarde y ensilo las hojas al día siguiente, tal como si fuera un pasto de corte”, apunta el productor.

Foto Roberto Vallecillo / Simas

Zelaya explica además que estas bolsas plásticas las hace en su finca, “compro plástico negro del grueso, lo coso por el costado y luego corto cada dos metros y amarro primero una punta. Una vez lleno y compactado amarro por arriba. La mezcla se va echando por capas y se va compactando. Para compactar bien y que no se rompa la bolsa, amarro un mecate en la viga de la casa y una persona agarrada a él, va compactando por capas con los pies”.

El productor recalca que por cada 100 libras estas son las proporciones que deben ser mezcladas bien para que estén listas a ensilarlas:

• 70 libras de maíz verde

• 30 libras de hojas de madero negro

• 1 litro de melaza disuelta en 20 litros de agua.

“Cada día a la vaca tiene que darle, por lo menos medio litro más de leche. Cuando leda menos, esa vaca no es rentable, es mejor descartarla por otra. A cada vaca lechera se le da cada día y todo el año: 20 libras de ensilaje, tres libras de concentrado y dos horas diarias de pastoreo”, recomienda Zelaya.

Foto Roberto Vallecillo / Simas

Para acabar con las excusas y el desgano de no hacer este ensilaje en bolsas, Francisco Zelaya siempre está dispuesto a impartir capacitaciones. Él da mucho ánimos y consejos muy prácticos, sin riegos de pérdidas.

Sobre los costos de producción estos son los numeritos con que saca cuentas: “Como cada bolsa agarra unas 300 libras, demanda dos horas de trabajo de una persona para ensilar este material. Los costos de cultivar el maíz de un cuarto de manzana, cortar, picar, apisonar y ensilar se lleva ocho días de trabajo, con un valor por bolsa de 15 dólares...”, anímese y pruebe que “para luego es tarde”, anima el productor.

Relacionados