SIMAS

Una educación de ida y vuelta: Promotoría y facilitación

La Escuela de Formación de Promotoras y Promotores Agroecológicos, es considerada por la Plataforma de Zona Alta, animada por el Servicio de Información Mesoamericano sobre Agricultura Sostenible (Simas), como un espacio donde se estimula un proceso educativo para compartir y generar aprendizajes favorables a una producción agroecológica y a una vida con equidad para mujeres y hombres.

“El primer objetivo de una escuela como esta, es fortalecer las capacidades de promotoras y promotores por ser agentes de su propio desarrollo y del desarrollo de su comunidad. Los aprendizajes deberán asentarse en las promotoras, los promotores, en su cultura colectiva para renovar actitudes, comportamientos y compromisos”, resalta Mercedes Campos, especialista en Pedagogía y metodologías de enseñanza del Simas.

Sobre esta estrategia de enseñanza las alianza locales representan el segundo objetivo, que consiste en generar aprendizajes entre las organizaciones miembro de la Plataforma de Zona Alta, Matagalpa, de ahí la necesidad de compartir este manual.

Foto Roberto Vallecillo/Simas

Esta Escuela responde a un modelo educativo de carácter horizontal de acompañamiento durante un período de tres años. La Escuela se nutre de distintas teorías educativas enfocadas en la facilitación de los aprendizajes a través de las exploraciones, experiencias y proyectos a fin de conseguir aprendizajes vivenciales con sentido, ya sea en su finca, parcela o en la comunidad.

Más humanista

Juan Martín López Calva en su publicación “Las ideas de la teoría de la Educación Humanista” hace especial énfasis en valorar a cada participante y reconoce a las promotoras y promotores como seres individuales, únicos, diferentes de los demás; reconoce a cada persona con iniciativa, con necesidades personales de crecer, con potencialidad para desarrollar actividades y para solucionar problemas creativamente.

Bajo este enfoque humanista, el Simas define el rol del facilitador como una persona receptiva hacia nuevas formas de enseñanza, que fomenta el espíritu cooperativo, respeta las percepciones y conocimientos de las promotoras y promotores, promueve el diálogo y comparte sus conocimientos y experiencias, además de aprender del grupo.

La Escuela retoma la experiencia de distintos facilitadores que proviene de las organizaciones aliadas en la Plataforma, donde se privilegia las demostraciones, los experimentos, la observación, las técnicas grupales, las técnicas vivenciales y el trabajo de campo, así como las visitas a fincas para el intercambio.

Esta es la búsqueda que se motiva en la Escuela, ¿cómo vemos la comunidad? Y¿cómo deseamos que sea?; ¿cómo somos nosotras las promotoras y nosotros los promotores? y ¿cómo queremos ser?

Escuela de Formación de Promotoras y Promotores Agroecológicos de la Plataforma de Zona Alta.  Foto Roberto Vallecillo/Simas

 

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