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2021: “Año internacional de las frutas y verduras”

Con la pandemia de la COVID-19, se ha puesto aún más de manifiesto la necesidad de transformar y reequilibrar la forma de producir y consumir los alimentos. Por esta razón, el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Sr. QU Dongyu, mediante un acto virtual, señaló que la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) había obligado a las personas a encontrar nuevas formas de luchar contra el hambre y la malnutrición y declaró el lema para el 2021 “Año Internacional de las Frutas y Verduras” y reconoce el importante papel en esta misión, el desempeño de las tecnologías digitales en la mejora de la nutrición y las oportunidades de mercado.

El Año Internacional de las Frutas y Verduras (2021) es un llamamiento a mejorar la producción de alimentos saludables y sostenibles mediante la innovación y la tecnología, así como a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos. Proclamado en el 74.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Año Internacional de las Frutas y Verduras (2021) está dedicado a la sensibilización sobre la importante función que desempeñan las frutas y las hortalizas en la nutrición humana, la seguridad alimentaria y la salud.

"En la crisis sanitaria que estamos afrontando a nivel mundial, la promoción de dietas saludables para fortalecer nuestros sistemas inmunitarios resulta especialmente apropiada" agrega Qu Dongyu, tras señalar los desafíos relacionados con la mejora de la producción y las cadenas agroalimentarias. Además alentó a los países a considerar el Año Internacional como una oportunidad para mejorar la infraestructura y las prácticas agrícolas, apoyando de esta manera a los pequeños agricultores. También hizo hincapié en que las frutas y las hortalizas eran una buena forma de crear cultivos comerciales para los agricultores.

En su mensaje, el Secretario General de las Naciones Unidas, Sr. António Guterres, pidió aplicar un "enfoque más integral" a la nutrición y la sostenibilidad, señalando que la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios, también constituiría una oportunidad para examinar la fragilidad de los sistemas alimentarios.

Chile lideró la proclamación del Año Internacional de las Frutas y Verduras y el Ministro de Agricultura del país, Sr. Antonio Walker, destacó en el acto que la promoción de hábitos de consumo saludables planteaba numerosos desafíos, al tiempo que instó a la adopción de medidas coordinadas para frenar la malnutrición.

La Sra. Teresa Bellanova, Ministra de Políticas Agrícolas, Alimentarias y Forestales de Italia, señaló que su país estaba preparado para compartir su conocimiento y experiencia en materia de producción sostenible, pues Italia celebraba el 10º aniversario del reconocimiento por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) de la dieta mediterránea como tesoro cultural.

Como las frutas y hortalizas son buenas fuentes de fibra dietética, vitaminas y minerales, así como sustancias fitoquímicas beneficiosas. La FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan el consumo por cada adulto de al menos 400 gramos (14 onzas) de frutas y hortalizas al día para prevenir enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardíacas y la obesidad, así como para contrarrestar las carencias de micronutrientes.

Granadias

El Director General de la FAO señaló que la pérdida y el desperdicio de alimentos en el sector de las frutas y las hortalizas sigue siendo un problema de consecuencias considerables, y que "las tecnologías y enfoques innovadores tienen una importancia esencial", pues "pueden ayudar a mantener la inocuidad y la calidad, incrementando la vida útil de los productos frescos y preservando su alto valor nutricional". La reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos mejora la seguridad alimentaria y la nutrición, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, disminuye la presión sobre los recursos hídricos y de la tierra y puede incrementar la productividad y el crecimiento económico. Hasta un 50 % de las frutas y hortalizas producidas en los países en desarrollo se pierde a lo largo de la cadena de suministro, entre la cosecha y el consumo.

La defensa de los productos frescos está en consonancia con el objetivo de reforzar el papel de los pequeños productores y los agricultores familiares y fomenta opciones comerciales más amplias para millones de familias rurales. En este contexto destaca el desempeño de las mujeres en la equidad de género: su papel principal en el hogares y en la producción de frutas y hortalizas como su consumo. 

Fragmento tomado de Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).