SIMAS

Una mujer de cambio de El Kilan, Totogalpa

“Una mujer metida en la casa, se vuelve tímida, hoy en día, ya esto va cambiando. En mi caso yo ya puedo salir que a la casa comunal, que a un taller, que a una reunión entre mujeres. Mi marido no me dice nada porque sabe, que es mi realización tanto como persona y como mujer, pero para llegar a este nivel de respeto y de entendimiento, tuvimos que sentarnos a platicar con sinceridad. Ahora compartimos, y entre los dos decidimos...” expresa Erika Enaí García desde el Kilan, una comunidad a hora y media a pie de Totogalpa del departamento de Madriz.

puesto de salud

Erika Enaí García, es una viva representante de las mujeres de cambio porque al comprometerse a recibir una serie de capacitaciones, la está enseñando a la comunidad El Kilan de Totogalpa en Madriz, que hombres y mujeres pueden relacionarse con respeto y justicia. Mujeres como ella, van construyendo una sociedad más justa; son Promotoras de Género. Erika, a su vez, es socia de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) y se siente liberada desde que llegó el proyecto Heifer, porque a parte de profundizar temas de agricultura, ha crecido con las reflexiones de género:

“De las capacitaciones, nosotras hemos aprendido a salir adelante, ya botamos ese miedo. Una no es esclava para estar solo metida en la casa. Hasta a mis hijos les digo: aprendan a lavar sus calcetas, laven sus trastes donde comen, para que ellos no se vayan criando como los de antes. Yo era tímida, no salía a compartir experiencia con otras personas, no conocía a nadie más que la gente del Kilan. Ahora, tengo a un grupo de madres y a mí ya no me da temor decirles, esta vez vamos a hablar sobre sexualidad o la higiene en las mujeres. Hoy en día me siento más capacitada con los conocimientos para salir adelante.

2 criaturas

Cuando vino un programa de Plan Nicaragua, que aborda la protección de la niñez con la estimulación temprana en menores de 6 años, al vernos organizadas con el MINSA y motivadas a las cuatro brigadistas, no dudaron en apoyarnos. Una como madre se debe interesarse en cómo está el crecimiento de la niña o el niño, cómo va su desarrollo. Involucramos a los padres, para que no solo las madres vengan a pesar a sus niños. Les damos una charlita sobre cómo deben alimentar a la criatura, qué es lo que le deben de dar y qué no. Se anota lo que talla, lo que pesa y lo que se espera para la próxima visita, lo que debe de alcanzar.

Si no ocurre, por parte les preguntamos qué pasó, cómo está su alimentación. Les explicamos que le tienen que poner más atención, brindarle el cuidado que se le debe de dar. Si una cuida a su critura, no se enferma”.

Cuando una mujer se valora a sí misma, como lo vive Erika Enai, comienza a superarse día a día. Empieza por organizarse, aceptar responsabilidades en la comunidad, mejora en lo personal y en la calidad de vida de su familia. Cuando una persona supera la timidez, desarrolla su fuerza en la autoestima, antes llamada amor propio.

camino de Erika

Ponga atención al pensamiento de esta destacada promotora de salud: “Estoy organizada desde hace 6 años. Como mujer, aquí nosotras, rompimos el silencio, ahora ya no es salir de los maltratos, sino sobre salir adelante, ya pasamos de ama de casa a productora, a agricultora. Es importante saber de todo. Antes ni limpiar una mata de maíz o frijol sabía, no sabía cómo las sembraban. Mi papa y mi hermano no me convidaban a ir a limpiar, no, ahí nos dejaban a mí y a mi mama, solas en la cocina.

Con la Escuela de Campo (ECA) de los intercambios de experiencia, agarré lo bueno de las demás personas. Ahora manejo mejor mi huertecito de media manzana y lo que produzco, ya no lo compro. Mi compañero emigra menos a trabajar en la montaña o salir por temporada a los cortes de café; ahora ya trabajamos juntos los dos. Con mi pareja, hemos aprendido a compartir los quehaceres del hogar, no solo yo, no solo el marido. Si me toca salir largo, a él atiende la casa. Ya viniendo el niño de la escuela, le preguntamos qué hizo hoy y nos ponemos a ayudarle a hacer la tarea”.

La educación a través de talleres, charlas y capacitaciones debe dar a la persona las bases para entrar en la vida social y responder con seguridad a los problemas que se le presenten, ser positivas, capaces de tomar sus propias decisiones.

Erika Enaí García