SIMAS

Una pobreza rural persistente

El sector agropecuario y rural nicaragüense se caracteriza por una pobreza rural persistente y tiene además una serie de características y restricciones que están impidiendo el desarrollo del sector. Eduardo Baumester economista, especialista en desarrollo rural, hizo un análisis detallado sobre la situación del sector en la última asamblea del Grupo de Promoción de la Agricultura Ecológica – GPAE, realizada los días 19 y 20 de febrero en Matagalpa. De acuerdo con Baumeister, en el sector agropecuario y rural nicaragüense existen patrones cuya trayectoria se puede rastrear desde los años cincuenta. La agricultura extensiva, el crecimiento poblacional, las migraciones y la composición del ingreso de las familias campesinas son algunos factores claves de seguimiento para aquellas organizaciones que trabajan la temática del desarrollo rural sostenible. En los últimos cincuenta años, en Nicaragua, ha habido un proceso de expansión de la agricultura que ya casi está llegando a su final. Mientras que en los años cincuenta la superficie en fincas con respecto al área total del territorio nacional ocupaba un 20%, en el 2001 había aumentado a un 67% y en 20 años será del 90%. Gran parte de la responsabilidad de este rápido avance, se atribuye a la expansión de la ganadería y a la producción de granos básicos. Tendencia a la especialización Mientras en países como El Salvador, Honduras y Guatemala se ha tendido a reducir las áreas de producción de granos básicos y de ganado bovino, a la vez que se ha aumentado las áreas de productos diversificados para la exportación, en Nicaragua el proceso ha sido inverso y durante las últimas tres décadas Nicaragua casi se ha especializado en la producción de granos básicos y de ganado bovino. El problema con este tipo de comportamiento es, que mientras el valor real de las exportaciones de productos agrícolas es similar al de 1980, la población rural actual ha crecido a más del doble y hay una relación entre el bajo volumen de exportación con los niveles de vida de la población. El PIB por finca más bajo de la región Y aunque la relación entre las exportaciones e importaciones de productos agrícolas de Nicaragua sea una de las más bajas en Centroamérica, tenemos el Producto Interno Bruto (PIB) por finca más bajo de toda la región. De acuerdo a Baumeister, además de ésta, existen otras dos restricciones como son la desvalorización de las especies menores tanto animales como vegetales y el desarraigo de las familias campesinas con la tierra natal, que según él constituyen “el núcleo duro del problema rural” y la causa principal de la pobreza rural persistente. Como parte de esta reflexión, SIMAS estará realizando una edición especial del “Guacal”, donde se podrá hacer una lectura a profundidad sobre este interesante análisis, una lectura necesaria para todas aquellas personas interesadas en la promoción del desarrollo rural sostenible. Más información, contactarse con Denis Cáceres, comercializacion@simas.org.ni
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