SIMAS

Salir de la pobreza no es una utopía

Polan Lacki, reflexiona: “Es una posibilidad real y concreta.” La pobreza y el subdesarrollo rural son consecuencias directas de las inadecuaciones y "disfuncionalidades" de nuestro anacrónico sistema de educación rural, que no permite una educación útil en el sentido de que les proporcione los conocimientos aplicables por ellos mismos en la solución de sus problemas cotidianos, que les permita el desarrollo de las aptitudes, de herramientas de la ciencia, de la tecnología, de la administración rural y de la organización de los agricultores con propósitos empresariales y comunitarios. Las "disfuncionalidades" de la educación rural se originan en las propias escuelas y en los propios docentes; en las agencias de extensión rural y en los extensionistas. Por esta razón, son los propios profesores y agentes de extensión quienes pueden corregir gran parte de ellas. Ver Carta abierta a los profesores de las escuelas rurales, escuelas agrotécnicas, facultades de ciencias agrarias y extensionistas agrícolas.
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