SIMAS

Culmina el Foro Social Mundial

En la ciudad de Belém, capital del Estado brasileño de Pará, en el corazón de la Amazonia, culminó el octavo Foro Social Mundial. Este evento trajo consigo mucha reflexión para los representantes de Estado, activistas, dirigentes sociales y los dos mil conferencistas que participaron y expresaron sus preocupaciones ante la crisis económica mundial y sus consecuencias en el ambiente, el cambio climático, la seguridad y soberanía alimentaria, entre otros temas. Uno día del foro fue dedicado a la reactivación del Foro Social Panamazónico, interrumpido en el año 2005. La apertura de este tema fue con música, danzas, declaraciones y charlas alrededor de la situación que viven los pobladores de las riveras del río y su lucha con las trasnacionales. Los ribereños tenían una tradición productiva "relativamente durable, no depredadora", aunque viviendo en "un ecosistema frágil, de tierras inundables", destacó en una mesa sobre agricultura, agrocombustibles y cambio climático en el Día Panamazónico. La represa Tucuruí "cambió la producción y la subsistencia" de las poblaciones que viven en municipios afectados de Pará, porque la represa reduce dramáticamente los peces al impedirles remontar el río para la reproducción, explicó Luciana Costa, de la Asociación Paraense de Apoyo a las Comunidades Carentes. Las centrales hidroeléctricas, que hacen de Brasil un campeón en la producción energética basada en fuentes renovables, enfrentan la resistencia de indígenas y de otras poblaciones amazónicas porque inundan extensas áreas, desplazan a miles de familias y provocan impactos sociales, como la migración atraída por el empleo temporal en la construcción. El grupo indígena de Ecuador Kichwa, expresaron otro alarmante dato sobre el cambio climático: la desaparición de las nevadas en la cordillera de los Andes, que afecta a los ríos y el abastecimiento de agua. www.biodiversidadla.org Mientras, mujeres de la Vía Campesina, la organización internacional que reúne a numerosos sectores rurales, incluso el Movimiento de Afectados por las Represas, cantaron sobre la "soberanía alimentaria" como bandera contra el hambre y el agronegocio de monocultivos, que genera inseguridad alimentaria y ambiental. "Se sigue afrontando la crisis con las mismas herramientas que la provocaron", advirtió Rafaela Bolinni, representante de la sección europea del FSM. Para mayor información sobre el Foro y sus resultados visite: www.biodiversidadla.org y www.elperiodico.com
Relacionados