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Comunidad estudiantil de San Ramón y Jinotega reforestan sus escuelas

Un gesto digno de imitar a favor del ambiente, está realizando la niñez estudiantil de los municipios de Matagalpa y Jinotega al plantar pinos bebes en los predios de las escuelas y sus alrededores. Actualmente se han entregado 945 pinos y además de la especie tecunomani (fijadores de carbono por excelencia), facilitados por las alcaldías de San Ramón y Jinotega, Ministerio de educación (MINED), Núcleo de educación rural, y Centro Humboldt, a través del proyecto Escuela segura y gestión ambiental. En esta verde iniciativa, profesores, profesoras y estudiantes, han seleccionado puntos estratégicos de cada terreno para sembrar. Por ejemplo en estas tierras son fangosas y en temporadas de lluvias las pendientes tienden a deslizarse, por lo cual estos pinos vendrían a fijar el suelo y además contribuirán a recargar el manto acuífero. Medio ambiente...prioridad estudiantil Las escuelas beneficiadas son La Corona, Siare y El Horno 2, pertenecientes al municipio de San Ramón, ubicado en el departamento de Matagalpa. En Jinotega el centro escolar Alfredo Alegría fue beneficiado con plantas de zanahorias, lechugas, cebollas y otros. “Con esta labor contribuimos a que no se deteriore el ambiente a consecuencia del cambio climático, en especial en períodos de sequía e invierno prolongado”, expresó María de los Ángeles Chavarría, subdirectora del centro escolar La Corona. Para Maryel Morazán, delegada del Ministerio de educación, en San Ramón esta experiencia ayudará a la comunidad estudiantil, padre y madres de familia que vayan teniéndole amor al ambiente. Ante esta responsabilidad ciudadana el alcalde de San Ramón, Marvin Aráuz, señaló la importancia de reforestar y sensibilizar a la población en general sobre dicha temática, “ya que hay que aprovechar las oportunidades del clima que la naturaleza nos da durante los ocho meses de invierno. De tal forma que con esta práctica conservemos los bosques y nos aseguremos el agua para el consumo humano” “Ojala que sigamos sembrando arbolitos, me gusta porque es bien alegre. Soy padrino de un pinito, lo cuidaré hasta que crezca, ahorita está chiquito, la profe y mi mamá dicen que por eso me necesita.” finalizó el niño Michael Castro, estudiante de primaria de La Corona.
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