SIMAS

Urge poner fin a la violencia contra las Mujeres

El Feminicidio o el asesinato a mujeres por el hecho de ser mujer ha llegado a cifras alarmantes, y es una de las principales denuncias de las organizaciones de mujeres en Centroamérica y América Latina. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en Centroamérica casi siete millones de mujeres sufren día a día la violencia, cerca de 2.5 millones son abusadas sexualmente y más de tres millones amenazadas por sus parejas. El Informe sobre Desarrollo Humano para América Central 2009-2010: Abriendo espacios a la seguridad ciudadana y al desarrollo humano (PNUD), establece que Centroamérica es la región del mundo con mayor violencia ordinaria, con una tasa tres veces más alta a nivel mundial y siete puntos encima del nivel de Latinoamérica. Dos de cada tres mujeres han sido asesinadas por su género. En 2009, se produjeron 847 muertes violentas de mujeres en Guatemala y más de 4.300 casos de violencia sexual asistidos por los servicios forenses. La impunidad alcanza al 96% de los homicidios, según la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala. El país es el segundo de la región, después de México, con la tasa más alta de violencia contra las mujeres. Según la Red de Mujeres contra la Violencia de Nicaragua, hasta noviembre de 2009 se produjeron 69 feminicidios registrados, el 40% fueron perpetrados con arma de fuego. ¿Qué se está haciendo? El término Feminicidio no figura en el Diccionario de la Real Academia, pero la magnitud del fenómeno que representa ha acabado por imponer el término en leyes, sentencias y planes de gobierno por toda Centroamérica: feminicidio. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lo citó más de 40 veces en una de sus últimas sentencias, el congreso mexicano creó en 2004 una comisión especial para analizarlo y los legisladores de Guatemala aprobaron en 2008 una ley, pionera en América Latina y en el mundo, para abordar el fenómeno. Feminicidio: "Homicidio de una mujer por razón de su género", según la definición de la CIDH. En Guatemala, se creó la Ley Contra el Femicidio, concideradá un triunfo para las organizaciones de mujeres, que ven en ella una herramienta para exigir cuentas a las autoridades. Y en 2006 se derogó el artículo del Código Penal que exime de responsabilidad a un violador, incluso condenado, si se casaba con su víctima. México fue el primer Estado condenado por feminicidio por la CIDH en una sentencia de abril de 2009, "cuyo significado excede el ámbito regional y sienta un precedente internacional". La sentencia concluyó que México infringió el derecho la vida y el deber de no discriminación en el acceso a la justicia, y ordenó al Gobierno que investigara a los culpables de matar 2001 a ocho mujeres en el campo algodonero de Ciudad Juárez. México fue el primer Estado condenado por un caso de feminicidio. ¿Cuánto queda por hacer?. Tanto la Red de Mujeres contra la Violencia, como las diversas organizaciones de mujeres han recomendado el que se generen condiciones físicas y un clima de confianza en las Instituciones de los Estados en la Región para que las mujeres pongan la denuncia, ya que el silencio sigue siendo el cómplice más grande de la impunidad y ésta a su vez el motor de que el delito se siga cometiendo. Esto incluye que los operadores de justicia no sigan reafirmando que el delito de feminicidio es generado por pleitos de pareja y sujeto a conciliación o matrimonios como solución del problema. Lea más en: http://www.publico.es/internacional/307670/feminicidio/guatemala http://impreso.elnuevodiario.com.ni/2010/04/27/opinion/123194
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